El primer lugar donde se afincaron fue la Colonia San Agustín. Allí nace Catalina Felicidad, el 7 de julio de 1882, la primera Raviolo argentina. Fue bautizada en San Carlos:
Para 1883, San Agustín ya tenía su propia parroquia. Allí bautizaron a José Constancio, nacido el 10 de julio de ese año:
